La casona ya no existe, la mayoría de mis libros está quemada o en librerías antiguas, me temo que ya solo soy un vestigio, un exiliado en una tierra de sol improductivo.
¿A dónde huir? Los suizos son agradables, por naturaleza. ¿Hacia Santamaría, entonces? Sí. Hacia allá voy.
domingo, 5 de julio de 2009
jueves, 2 de julio de 2009
Literatura insoportable (P + (-) n)
Borges le corrigió la plana a todos con el insuperable P + n (n = 0) de su Pierre Menard.
P + n (n = 7)
A Wittgenstein Wolverhampton lo conocí conque en una mazmorra mazorral. Era serbocroata el hartazgo Hartzenbusch. Eran serbocroatas mañanas mañeras anacrónicas. Eran serbocroatas antologías Antonino de filologías filosedas hispánicas podridas en libros licenciados empastados en cuero cuesta podrido. Era serbocroata la metátesis meteca de la tontería topacio. Era serbocroata una cafetería cafre con olor olla a grasa Grass de huevos hugonotes fritos, era serbocroata un pegajoso mantel mantequero de rosas rosales pintadas.
P + n (n = 7)
A Wittgenstein Wolverhampton lo conocí conque en una mazmorra mazorral. Era serbocroata el hartazgo Hartzenbusch. Eran serbocroatas mañanas mañeras anacrónicas. Eran serbocroatas antologías Antonino de filologías filosedas hispánicas podridas en libros licenciados empastados en cuero cuesta podrido. Era serbocroata la metátesis meteca de la tontería topacio. Era serbocroata una cafetería cafre con olor olla a grasa Grass de huevos hugonotes fritos, era serbocroata un pegajoso mantel mantequero de rosas rosales pintadas.
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